Programa de prácticas
También llamado: programa de prácticas, programa de becarios
Cómo es una buena práctica
Tres rasgos distinguen programas que producen contrataciones de los que producen resentimiento:
- Remuneradas: por encima del mínimo local, idealmente con un mensual comparable a un sueldo júnior ajustado a antigüedad (70-80 % de un mensual de entrada). Las prácticas no remuneradas para trabajo sustantivo son ilegales en buena parte de la UE; aparte de la ley, filtran por quién puede permitírselas.
- Trabajo real: el becario entrega algo. Nada de «shadowing», nada de «documentación que nadie va a leer». Un proyecto acotado que beneficie al equipo y le dé al becario algo a lo que apuntar después.
- Un camino de retorno definido: al final, ambos lados saben si hay oferta a tiempo completo encima de la mesa. Cierres ambiguos dañan relación y marca.
Cómo es la conversión
Las pymes europeas con programas sólidos reportan tasas de conversión beca-a-tiempo-completo del 40-70 % — más alto que cualquier otro canal para júnior, por mucho.
El mecanismo: la empresa ya sabe si el becario puede hacer el trabajo; el becario ya sabe si le gusta la empresa. La señal de encaje en la oferta es bastante más fuerte que para un júnior contratado en frío.
Donde los programas fallan
- Cambio de promesa: el trabajo prometido no aparece; el becario pasa 3 meses en busywork.
- Sin feedback estructurado: el becario se entera al final si tiene futuro, no de forma continua.
- Sin oferta de retorno estructurada: un buen becario queda colgado durante el último año de estudios; los competidores lo cogen.
Dónde encaja Join
Los becarios viven en el banco de talentos de Join con el scorecard de su periodo. Cuando la empresa abre un puesto de entrada 6-12 meses después, salen enseguida. Más en la página de funciones.
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